El multifuncional actor nacional Claudio Rodríguez nos cuenta su romántica historia con el teatro, su mal paso por televisión, su encanto por el cine que lo ha llevado a ser parte de la producción de importantes películas, su labor como profesor, la fuerte critica a los jóvenes que entran a estudiar carreras comunicacionales y el proyecto que cine que lo mantiene en las nubes.
Siempre tuvo claro que el teatro era su pasión y más claro tenia aun que era, es y será uno de los mejores de su generación. Reconocido por su talento desde el primer año de carrera y hoy en día criticando fuertemente a sus alumnos, Claudio está en “When The Movies”.
Desde chiquito yo creo, debí haberlo tenido en la sangre. Se me pasaron por la cabeza otras carreras como medicina, pero creo que siempre tuve claro estudiar teatro. Di la prueba, quedé y partió la historia.
Cuándo entraste a estudiar teatro en la Universidad Católica el contexto era distinto, el país estaba bajo una dura dictadura, ¿Cómo fue para ti y para tus papas aquel momento de contarles la decisión de estudiar teatro?
Cuando se me paso por la cabeza el estudiar otra carrera como medicina, fueron mis papás los que me dijeron que ese no era mi camino y que tenía que entrar a estudiar teatro. Yo creo que ellos quería que yo estudiará teatro y hasta el día de hoy están contentísimos con la decisión.
¿Cuál es la mayor diferencia de los jóvenes que entraban estudiar teatro en los ochenta con los jóvenes que entran a estudiar teatro en la actualidad?
Por un lado creo que una de las más grandes diferencias es que hoy en día existen millones de escuelas de teatro y por otro lado, nosotros no teníamos el famoso internet. Hoy en la actualidad los jóvenes estudian en una seudo-democracia y con todas las redes a su disposición, entonces hay tanto por donde elegir luego de titularte, y ya no necesariamente tienes que actuar para vivir, también puedes dar clases, dar seminarios, residencias, pasantías. El campo está mucho más abierto porque el mismo campo lo necesita, si no existiría una sobre población.
Cuando ya estas titulado y sabiendo que tener trabajo en los medios comunicacionales no es fácil. ¿Cómo fue el proceso de comenzar a buscarlo?
Es que yo nunca busqué trabajo y ese es el gran problema que tengo hoy en día, porque ahora que estoy más viejo y necesito trabajo no sé como buscarlo. Cuando yo partí en el primer año de universidad ya era parte del elenco del Teatro Nacional y cuando salí de la carrera ya estaba contratado por el mismo Teatro Nacional y luego hice teatro, mas tarde televisión y en la actualidad cine, entonces la verdad es que nunca he parado de hacer nada y ahora.
¿Crees que las oportunidades que de un principio se te presentaron fueron sólo por una mera suerte o sólo estabas en el lugar, en el tiempo y en el momento adecuado? Porque no todos tienen la misma suerte que corriste tu en aquel minuto.
Es que aparentemente era bueno actuando (risas), entonces nunca me fue un problema trabajar. Siempre se vio reflejado mi interés y mi vocación desde el primer año y por lo mismo yo creo que se interesaron en mí desde el comienzo. Siempre fui muy trabajador y nunca falle en ningún trabajo, entonces era muy recomendado entre la gente del medio.
Me gusta mucho la investigación escénica. Me gusta ver la forma que tiene el teatro de revelarse a sí mismo, como fenómeno, el enfoque y el trabajo de los personajes, elegir el momento y el lugar adecuado donde el público irá a ver tu trabajo, donde va el boletero, el que acomoda los autos. Todo se mueve en torno a una energía arbitraria y muy caprichosa, porque nadie obliga a nadie, estamos diciendo puras mentiras, estamos representando algo que no es pero sin embargo estamos ahí y más encima nos aplauden.
¿Por qué piensas que el teatro no es bien valorado en Chile?
Ahora el teatro se está re-estructurando, se está re-evaluando. Yo creo que la dictadura fue una de los protagonistas para que el teatro en el país no fuera valorado. La dictadura le hizo un mal al país en general, la primera y única vez que como ciudadanos y como grupo hemos contestado a algo que no nos parece fue en la revelación pingüina, luego lo de la Patagonia, ahora lo de Hidroaysen. En los ochenta, Santiago era una ciudad sin opinión, durante la dictadura nos acostumbramos a no poder expresarnos. Yo creo que eso a nivel social y artístico está pasando ahora, hay un movimiento donde se están re-estudiando nuestros lenguajes.
¿Y en lo personal haz sentido que tu trabajo no ha sido valorado?
En general y sin ser frívolo, siempre me nominaron como mejor actor y las críticas siempre fueron muy buenas, entonces nunca dudé que mi trabajo fuera rechazado o no fuera bueno. Ahora lo que puedo decir con respecto a este tema, es que el público y los mismos medios olvidan muy rápido a la gente y eso es muy triste.
¿Cómo fue tu paso por televisión?
Siempre he dicho que fue un paso pésimo por televisión, trabaje en comerciales, en teleseries siendo protagonista de “Volver a Empezar” y también en pequeñas series, lo que por un lado me quitó mucho tiempo para hacer teatro y por otro lado nunca me llevé bien con la gente con la que trabajé. Nunca me gusto hacer televisión y siempre supe que no era lo mío, pero al público le gustaba y por lo mismo aguante tanto tiempo. Por lo visto no te gusta la televisión…. ¿Por qué no te gusta?
Porque la encuentro hueca, sin sentido. Siento que la televisión en Chile no tiene ningún objetivo, los medios están tan manejados y pertenecen a grupos de poderes tan resumidos que eso mismo se refleja en televisión. Es un analgésico, ni siquiera un entretenimiento. Está infectada de programas donde se habla de la vida privada de terceros que son increíblemente hipnóticos que te pegan al televisor. Hay algo mántrico que te hace estar pendiente de la televisión todo el día, donde al final te terminan tratando como bobo.
¿Cuál es tu opinión respecto a la no previsión que tienen los actores y los artistas en general?
Cuando somos jóvenes y estamos rodeados de dinero y fama no nos damos cuenta que en algún momento eso acabará y que en la vejez no tendremos ningún tipo de pensión. Creo que hay que tener un poco más de conciencia por ambos lados, a nivel de artistas y a nivel de leyes y previsiones para nosotros.
¿En qué momento llega el cine a tu vida?
Yo fui compañero de Daniel Muñoz y Boris Quercia y cuando uno fallaba lo suplantaba el otro y así fui entrando en el mundo del cine hasta que fui parte del elenco de “Ángel Negro” de Jorge Olguín, “Play” de Alicia Scherson y desde aquel momento no me alejé mas del cine y comencé a participar en otras películas, con papeles más chicos pero muy inserto en la dirección, pre-producción y castings. Por estos días estoy trabajando en la producción, dirección de casting y en uno de los protagonistas de una película que estará lista para el 2013. Es la novela de Sergio Cruz, autor que es parte de la generación de los 70 y habla de la historia de unos presos, de la homosexualidad vista desde el punto de la camaradería y la misma relación de los hombres insertos en las cárceles. Todo situado en 1972, un año antes del golpe militar.
Si te dieran a elegir entre el cine y el teatro ¿Cuál escogerías?
Creo que me quedaría con ambos. En ambos hago cosas distintas, en cine actúo y me gusta hacerlo y en teatro dirijo y me gusta mucho hacerlo también, entonces no veo porque tendría que escoger entre uno de los dos si puedo hacer ambos a la vez.
¿Cómo vez el cine de hoy en día en el país con su competencia más cercana como los plasmas, LCDS y todo aparato que forma literalmente un “cine en su casa”?
No sé, yo creo que el cine y las artes en general no tienen porque evolucionar, todo es tecnología y no puedes insertar al arte dentro de esa misma tecnología. Eso es lo lindo del arte, que se mantiene con el paso del tiempo sólo con su base propia. Siento que el cine mientras más evoluciona en cuanto a tecnología, más se termina alejando del público, porque para la gente es lo mismo endeudarse a diez años y comprarse el tremendo “cine en su casa” y como quedan tan endeudados terminan por no poder ir al cine, no salen, se quedan en sus casas, se enclaustran y terminan viendo cualquier cosa menos una película. Yo creo que hay que volver al cine romántico, olvidarse que los medios artísticos tienen que evolucionar y muy por el contrario ir en oriente, deberían ser más matrimonio.
¿Cómo ves el cine en diez años más?
Está claro que nunca seremos una industria, para eso está la industria gringa que por lo demás es muy potente. Yo creo que debería evolucionar en documentales, somos un país en vías de desarrollo que aún tenemos la posibilidad de hacer historia y dejar una linda huella plasmada en un documental. Por ejemplo Valparaíso, mostrar una ciudad que está perdida en el tiempo y lugares hermosos en el norte y sur del país, la selva, la Patagonia. Yo creo que por ahí tendría que ir la evolución.
Siendo actualmente profesor de cine ¿Cómo ves a los alumnos?
Estoy muy sorprendido. Este año hicieron un programa de nivelación para las universidades y es sorprendente ver cómo entran a estudiar niños de 18 y 19 años que con suerte saben escribir su nombre, no han leído nunca ningún libro y a eso súmale la facilidad que tenemos hoy en día para comunicarnos por chat con apostrofes y símbolos, limitando mucho mas el habla y la escritura de los jóvenes, entonces muchas veces es imposible pedirles que tengan una memoria visual, una palabra bien escrita, el texto bien representado e incapaces de formular ideas propias.
Ahora todas las universidades tienen un curso donde los alumnos postulan para ser parte de éste y si no quedan ahí tienen que ir a nivelarse y eso ya lo encuentro deplorable para el primer año.
Yo creo que la gente que estudia artes tiene que estar capacitada culturalmente, tiene que tener como mínimo un bagaje de conocimientos por los gustos propios.
Estoy haciendo clases en los primeros años y vivo a diario el cuento de los procesos vocacionales y el asunto es mas frívolo al momento de decidir que estudiar sin tener nada claro aún y eso frente a otro alumno que tiene interés de dar una visión del mundo más individual, independiente y creativa me produce ruido y es lamentable tenerlos a los dos en el mismo curso.
¿Cuál es el consejo que les darías a los jóvenes que estudian carreras artísticas luego de ser testigo y palpar personalmente esta realidad que un gran porcentaje de jóvenes pasa hoy en día?Primero que todo la vocación es lo fundamental, reforzarla a todo nivel, recopilar información, visualizar cosas, ser busquilla y saturarte de información, porque mientras más lo hagas, más claro vas a tener lo que quieres ser y hacer para luego mantener una investigación permanentemente. Nada es tal cosa, nada está cerrado, nada está dicho y nada está escrito. Todas las materias son posibles de seguir investigando.
@PAIGNACIO




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