jueves, 2 de junio de 2011

El renacer de la comunidad mutante


El director Matthew Vaughn (40) entrega un nuevo respiro a los X-Men, llevándolos  a un estado digno, mucho mejor del que fueron parte en su anterior etapa “X-Men 3: La Batalla Final” (2006).
Esta vez nos traslada a la  génesis de los mutantes, el origen y creación de cada parte de la historia, paseándonos por la Alemania nazi para luego llevarnos a la crisis de los misiles de Cuba, donde se ambienta la gran batalla final.  La cinta aborda desde la trascendencia de los mutantes, su integración en el orden mundial y su papel en la sociedad. Esta vez, los personajes no son superficiales, sino que en ellos existe una valoración  y preocupación por el futuro incierto de sus vidas  en la sociedad. Esa ambición por reinar, por ser el animal más fuerte y evolucionado o simplemente portarse como estudiantes buenos es la constante lucha interna de los personajes. 

El ritmo de la película está en constante movimiento, sabiendo marcar muy bien las pausas y acelerando en momentos claves, notando instantes bastante lentos y tediosos,  pero algo normal para una cinta que dura  132 minutos.  Sobre todo se hace un poco larga en la primera etapa, donde se presentan todos los problemas, personaje y se comienza a explicar la trama desde su comienzo.

“X-Men: First Class” es la reivindicación de un género que aun no ha explorado todas sus posibilidades, que gracias a un buen soundtrack y unos efectos especiales destacables, se establece como una de las mejores adaptaciones del cómic al cine.

@PAIGNACIO

No hay comentarios:

Publicar un comentario